Síndrome de Costen - Traducción del Artículo Original

Fecha: 15 de enero de 2015

Una vez descrito y comprobado el CAT, ¿piensas que Costen pudo haberse equivocado con el origen de los síntomas: la ATM (intraarticular)?



Ésta es la gran montaña que tenemos que escalar, nada más y nada menos...

"La DUDA es el principio de la SABIDURÍA", Aristóteles.

UN SÍNDROME DE OÍDO Y SENOS SÍNTOMAS DEPENDIENTES DE ALTERACIÓN DE LA FUNCIÓN DE LA ARTICULACIÓN TEMPOROMANDIBULAR.

Traducción: 
Isabel González Esmorís, Colegiada nº 1085, Colegio de Dentistas de la X Región, A Coruña.

Este artículo apareció original en marzo 1934. Ann Otol Rhinol Laryngol. 
James B. Costen, M.D., St. Louis.


El problema de la función de la articulación temporomandibular y la oclusión es un problema dental importante, que aparece casi exclusivamente en la literatura dental. El siguiente grupo de síntomas puede ser observado frecuentemente en pacientes con bocas edéntulas y una marcada sobremordida; el síndrome es típico de lesiones de los senos y oídos, pasando fácilmente por alto la sobremordida y molestia articular como factores etiológicos que pueden llegar a ser fuente de error en el análisis de casos en otorrinolaringología.

Los estados a los que se le han dado más atención en la literatura médica son luxaciones anteriores, fractura del cuello de la mandíbula y anquilosis de la articulación después de una irritación crónica o infección. Estos han recibido comentarios prolíficos y tratamiento quirúrgico adecuado cuidadosamente elaborado.

Cada uno de estos síntomas pueden atribuirse a alguna molestia evidente en la función anatómica de la articulación, sus ligamentos e inserciones musculares. Los síntomas del oído dependen en realidad de la implicación de la trompa de Eustaquio y de las estructuras timpánicas. Los síntomas de los “senos” son más aparentes que reales. La verdadera fuente de este grupo de quejas fue confirmada por la notable mejora que siguió a la corrección de la sobremordida, renovación del soporte molar para aliviar la presión del cóndilo y el establecimiento de una adecuada articulación del cóndilo dentro de la fosa.

Los síntomas del oído observados fueron:
-Audición perjudicada, continuamente, o con intervalos de mejora.
-Sensación de oídos cargados, sobre todo a la hora de comer.
-Tinnitus, por lo general de tipo “zumbido leve”; con menor frecuencia un ruido de chasquido mientras mastica.
-Dolor de tipo “sordo”, dentro y alrededor de los oídos.
-Mareo, leve; otras veces, crisis graves de debilitamiento, definitivamente aliviados por la inflación de las trompas de Eustaquio.

Síntomas que se suponen de los senos:
-Dolor de cabeza, severo y constante, localizado en el vértex y occipital, y detrás de las orejas, sitio típico de dolor sinusal posterior, pero aumenta hacia el final del día (historia sinusal anormal, sugerente dolor de cabeza de ojo.

-Sensación de ardor en la garganta, lengua y lado de la nariz.

El diagnóstico de esta condición es establecida por:
1-La falta de molares o prótesis dentales mal montadas permitiendo la sobremordida.
2-Sordera catarral leve, que mejoró a la vez por inflación de la trompa de Eustaquio.
3-Mareos, aliviados por la inflación de las trompas.
4-Sensibilidad a la palpación de las articulaciones mandibulares.
5-Confort para el paciente al interponer un objeto plano entre las arcadas.
6-Presencia del típico dolor de cabeza después de haberse corregido la implicación del seno o del ojo; presencia del típico dolor de cabeza cuando los senos paranasales o los ojos se encuentran negativos.

11 casos en los que el ruido de la función de la articulación mandibular fue el principal factor etiológico de condiciones anormales del oído y de la cabeza.


Caso1. Señora P.F.N., 61. La historia pasada de esta paciente no era importante, los únicos eventos se refieren a los oídos. La audición se fue deteriorando gradualmente desde hace unos pocos años, con tinnitus de tipo bajo zumbido. Los familiares señalaron su mayor sordera, o falta de atención, en la hora de la comida; una hora más tarde ella parecía receptiva y escuchaba mucho mejor, negando rotundamente cualquier dificultad auditiva. El objetivo de la consulta era probar si podía o no oír y consultar a un neurólogo en caso de necesidad. Sin dolor de cabeza, o infección respiratoria de importancia. Mareo ocasional, atribuido a “bilis”. Prótesis dentales de 20 años.

Examen 27 de septiembre, 1927: La paciente tiene una buena estructura nasal sin evidencias de infección crónica sobre los senos o faringe. Las amígdalas son pequeñas, atróficas. Los tímpanos son perfectos, un poco opacos, ligeramente retraídos. Inflación de las trompas de Eustaquio muestra que la izquierda admite aire con sonido normal. La trompa derecha está firmemente adherida, no admite aire.

Distancia de audición es de 30 pies sobre la izquierda, WV y CV. Sobre la derecha, CV es oído a un pie, no WV en absoluto. Weber a la derecha. Disminución de Rinne positivo, ambos lados. Conducción ósea levemente prolongada sobre examinadores. C1 y C4 reducido a la derecha. Marcada sobremordida vertical de la mandíbula inferior doblando el labio inferior sobre la parte superior.

Diagnóstico: O.M.C.C., derecha; sobremordida con compresión de la trompa de Eustaquio.

Se aconsejó prótesis dentales adecuadas. Ningún tratamiento de los oídos era posible, ya que la paciente vivía en un pequeño pueblo a cierta distancia.

El 25 de octubre de 1927, un mes después de la apertura de su mordida con prótesis adecuadas, regresó para su inspección. CV se incrementó de un pie a los quince, y WV desde 0 a 10 pies. No hubo mareos adicionales.

Caso2. Señora A.K., 62. Durante muchos años esta paciente ha tenido una sensación “en carne viva” en el lado derecho de la garganta. Tiene dolor de cabeza frecuentemente, a diario, sobre el ojo derecho, detrás de la oreja derecha y en el occipucio. Hay una sensación de ardor, al final del día, en el lado derecho de la nariz y la lengua, que se extiende a veces al oído derecho. Sin sordera ni mareos.

Examen 24 de julio de 1928. Los espacios nasales están limpios de infección. Los cornetes inferiores están agrandados pero no cierran la vía aérea. En la nasofaringe, la trompa de Eustaquio derecha se encuentra adelantada por una masa, mucosa no rota en la superficie y sobre 0.5 cm de diámetro. La palpación muestra una suave textura. La faringe es por lo demás normal. Molares superiores e inferiores ausentes en la derecha.

Las pruebas de audición muestran una audición normal, la conducción ósea levemente prolongada.

Se sugirió la biopsia de la masa y se rechazó.

Diagnóstico: Sphenoiditis, crónica, a la derecha; faringitis, crónica, secundaria; tumor nasofaríngeo, derecho.

2 de octubre de 1933. La paciente volvió después de cinco años de ausencia. Se hizo la biopsia y las secciones mostraron una inflamación crónica, tejido linfadenoide. La palpación de la mucosa mostró que todavía era suave, y no aumentó en tamaño.

Todos los molares, superiores e inferiores, faltan en la derecha. La articulación temporomandibular es bastante sensible a la presión firme, y al cerrar la boca hace un deslizamiento de la mandíbula hacia la izquierda, y girando la articulación derecha. Observado a través de un nasofaringoscopio, la masa suave en la nasofaringe se ve como un bulto marcado en el cierre de la mordida.

La paciente fue enviada a su dentista, y se arreglaron los espacios de los molares del lado derecho con una dentadura superior e inferior. El último informe de ella fue 3 semanas después, y había marcado alivio del dolor de cabeza y de la sensación de ardor.

Caso3. Señora W.H.B., 33. Paciente recién está comenzando su reacción alérgica a los pastos de otoño. Además de los síntomas habituales de estornudos, secreción acuosa, y obstrucción de la nariz, ha tenido un dolor de cabeza sordo regular, localizado sobre las orejas y se irradia a los huesos de la mejilla. El dolor es diario y se convierte en grave por el final del día. Una sensación de ardor se irradia al oído derecho. El inicio se corresponde con la extracción de los molares inferiores, seis meses antes.

Examen 30 de julio de 1932: Espacios nasales muestran reacción alérgica, la garganta negativa. Amigdalectomía. Mucho trabajo dental. Molares inferiores desaparecidos en ambos lados, y los incisivos inferiores cierran detrás de los superiores en una sobremordida extrema.

Diagnóstico: Dolor de cabeza desde la articulación mandibular exagerado; sobremordida de arcadas-extrema.

El 20 de mayo de 1933. La paciente regresó con síntomas de dolor de cabeza más graves. Puede verse en la nariz que no hay rastro de su alergia estacional. Se queja de “sensación de plenitud” en el oído derecho; exploración negativa-trompa normal. La paciente fue instada otra vez a ajustar adecuadamente sus dientes y esta vez lo hizo.

El 2 de julio de 1933, aproximadamente un mes después ella informó que todo su dolor de cabeza había desaparecido. No volvió con su fiebre del heno a fines del verano.

Caso4. Señora B.B., 63. Durante los dos últimos años ha habido un deterioro notable para la audición de voz susurrante, con tonos medios y bajos oye bien. No tinnitus. No enfermedades importantes o medicación con quinina. No dolor de cabeza ni mareos. Todos los dientes superiores extraídos y una prótesis superior desgastada de hace 9 años.

Examen 15 de agosto de 1932: Los espacios nasales son de estructura razonable, excepto por un bajo estímulo hacia adelante a la izquierda. Tímpanos perfectos. Amigdalectomía, pequeño fragmento en el polo inferior izquierdo. Los dientes superiores están reemplazados por una prótesis, los inferiores están bien reparados. Hay una sobremordida de casi una pulgada y media, y los incisivos superiores cubren el borde de la encía inferior.

Distancia de audición, CV es de 30 pies, ambos oídos. WV se escucha en un pie a la izquierda, para nada en la derecha. Weber no lateraliza. Rinne normal. Schwabach, tiempo de conducción ósea normal, 40 segundos.

El 19 de junio de 1933, la paciente informó después de usar la nueva prótesis 6 meses. Voz susurrante aumentó a 5 pies, ambos oídos. Hubo gran dificultad para hacer una prótesis adecuada y la oclusión sigue siendo, obviamente, muy mala.

Caso5. Señora J.S.M., 55. Este caso notable ha sido una invalidez con síntomas de parálisis agitante desde hace 4 años. El temblor estaba limitado a las manos, debilidad y dificultad para andar previno cualquier esfuerzo de caminar, y los ataques de mareo leve hacen que el paciente se niegue a sentarse en la cama. La audición estaba deteriorada, con sensación de “oídos tapados”. Tenía un dolor de cabeza sordo en la zona temporal y occipital, diariamente. La presencia de la ocasional infección sobre los senos posteriores parecía demostrar la fuente del dolor de cabeza, y en vista de la tendencia a empeorar , se consideró la resección de los senos posteriores. La gravedad de este procedimiento trajo una consulta de asesoramiento.

Examen, 15 de noviembre de 1932. Los espacios nasales eran completamente normales salvo por alguna hiperplasia sobre los senos nasales posteriores. La faringe fue negativa. Los tímpanos perfectos, un poco opacos y retraídos. Las prótesis dentales de 22 años están muy planas y mal ajustadas y permiten una gran sobremordida. La palpación de la articulación mandibular mostró marcada sensibilidad en ambos lados.

Distancia de audición para la voz hablada era de treinta pies, en ambos oídos, la voz susurrada no la escuchó. C4 y C gross forks (horquillas brutas) no las escuchó. C media oyó bien. Weber no lateralizado. Conducción ósea prolonga hasta 60 segundos. Rinne positivo. Trompas de Eustaquio se cerraron firmemente cuando se intentó la inflación.

Se le pusieron unas prótesis dentales nuevas, y las trompas de Eustaquio infladas semanalmente durante un mes. Los mareos desaparecieron a la vez, el dolor de cabeza fue completamente aliviado tras un mes. Este informe es de un año más tarde desde el momento en el que los síntomas de la parálisis agitante habían aumentado gradualmente. El paciente se sienta en la cama o en una silla de ruedas sin mareos, no hay más dolor de cabeza, se mejoró la audición.

Caso 6. Señora LW, 66. La paciente avisa de una deficiencia en la audición, que empeora progresivamente, y es más marcada en las comidas. No tinnitus, o sensación de oídos “taponados”. A pesar del buen estado general, ha tenido ataques de mareo, que requiere apoyo durante la crisis. Prótesis dentales de 15 años.

Examen 29 de noviembre de 1932. Hay una buena estructura nasal, con un pequeño espolón en el tabique. No hay infección sinusal. Los tímpanos son opacos, algo retraídos. Tests Fork, muestran todos los tonos de audición bien excepto C gross, el cual se pierde en los dos oídos. Ningún cambio de conducción ósea normal, Rinne, o Schwabach. Weber a la derecha.

Diagnóstico: OMCC bilateral. Prótesis dentales holgadas, y además de amplia sobremordida, permiten que la mandíbula se deslice sobre un lado en la oclusión. Fueron aconsejadas nuevas prótesis, pero la paciente no podía comprarlas. Ella se negó a obtenerlas en una clínica de caridad.

15 de junio 1933, mientras tuvo un mareo, la paciente se cayó, fracturándose el fémur derecho; la recuperación fueron siete semanas.

3 de septiembre de 1933. En esta fecha se cayó, rompiendo varias costillas.

La audición ha mejorado y los mareos desaparecieron mientras ella pudo informar semanalmente para inflación de las trompas de Eustaquio. Después de explicar su situación, ella ha tenido una marcada mejoría, también, a partir de sostener una pequeña almohadilla de gasa entre los dientes de la mandíbula.

Caso 7. Señora SL, 55. Esta paciente ingresó en el servicio de neurología en el Hospital Barnes el 18 de abril de 1933. El examen de rutina fue totalmente negativo. Ella tenía una historia de dolor de cabeza, que abarcaba un período de diez años. El dolor era sordo, distribuido sobre los ojos, en la región parietal, y   alrededor de las orejas. Se había hecho más grave el pasado invierno. No hay problemas de audición o síntomas del oído. Fue remitida para estudio de senos.

Examen 19 de abril de 1933. Los grupos de los senos fueron negativos a excepción de una pequeña cantidad de mucopus en el meato medio. Garganta negativa, los oídos normales. Estudio de rayos X mostró afectación maxilar en ambos lados, y opacidad de la frontal izquierda.

Prótesis dentales de 18 años mostraron una gran sobremordida, con un tejido ridículo de la mandíbula inferior durante el intento de oclusión. La sensibilidad/dolor puede ser obtenida en la palpación de cada articulación mandibular.

Se le aconseja unas prótesis adecuadas, antes de tratar de corregir el estado bastante inactivo del seno. Esto se hizo con prontitud. Ella informó por carta después de cuatro meses, que todos sus síntomas de dolor   de cabeza habían desaparecido por completo.

Caso 8. Señora OJK, 64. Desde hace varios años esta paciente ha tenido un dolor occipital, peor en el lado derecho, y durante el ataque diario tiene un zumbido bajo en los oídos. No hay historia de infección nasal. La familia notifica deficiencia auditiva, pero ella no es consciente de ello.

Examen 30 de abril de 1933. Muestra una buena estructura nasal, no se observó rastro de infección. La faringe es normal, amígdalas pequeñas. Tímpanos son opacos, ligeramente retruidos. La prótesis inferior, de 10 años, permite una sobremordida marcada. La paciente nota alivio cuando mantiene dos depresores linguales entre los dientes de la mandíbula. (La paciente entonces comentó que manteniendo la boca abierta por la noche siempre evitaba los dolores de cabeza. Ella razonó que esto guardó el aire frío” fuera de su nariz” y ayudó al dolor de cabeza.)

Tests Fork estaban dentro del rango normal, a excepción de la audición C4 y C gross pobremente. Audición a la distancia normal para CV, reducida a 10 pies para WV.

Diagnóstico: OMCC, leve; sobremordida con articulaciones patológicas.

El 13 de mayo de 1933, la paciente informó que llevaba una nueva prótesis inferior desde hacía una semana, con un alivio completo de sus síntomas, y la mejora en la audición.

El 1 de agosto de 1933, un informe más de la paciente, que no ha tenido más síntomas, y la audición ha mejorado.

Caso 9. Señor JWT, 47. El paciente se queja de ataques recurrentes de “taponamiento/falta de ventilación” en los oídos durante varios años, con amortigüación de sonidos. Ha sido tratado por un otologist por un año con una mejoría efímera. Durante el año él tuvo una operación nasal-resección del esfenoides derecho. Él todavía tiene un dolor de cabeza occipital ocasional. La implicación de la audición corresponde aproximadamente con la extracción de todos los dientes molares por la artritis hace cinco años.

Examen, 2 de junio de 1933: Los tímpanos son normales excepto por una ligera retracción. Espacios nasales muestran resección esfenoides, lado derecho, delgado mucopus que rebosa desde todos los grupos de senos posteriores. Faringe es negativa. Hay una marcada mala oclusión de los dientes restantes y, con todos los molares extraídos, los incisivos inferiores descansan sobre el paladar duro, una pulgada y media detrás de la parte superior.

Tests Fork dentro de los límites normales. Distancia de audición reducida para WV a 10 pies a la derecha, y para SV a seis pies. Ambos son normales a 30 pies a la izquierda. La distancia se mejoró por la inflación del tubo derecho a quince pies, tanto SV como WV.

El 5 de octubre, 1933, después de llevar inlays en dientes molares 3 meses, los test de audición muestran la misma mejora como la obtenida con la primera inflación. Él no ha tenido más sensación de carga en los oídos, y no más dolor de cabeza. El dentista ha tenido gran dificultad porque su mandíbula estaba muy deformada.

Caso 10. Señora CFG, 55. Hace quince años esta paciente tuvo una gripe grave, con problemas nasales desde entonces. Ella definitivamente asoció las infecciones nasales con la pérdida de sus dientes superiores. Cualquier catarro severo parecía localizarse en un seno u otro. Todos los dientes fueron extraídos hace seis años. Este ataque se remonta a un catarro intenso un mes antes de la exploración con dolor de cabeza diario supraorbital y secreción nasal profusa.

Examen 19 de septiembre de 1933. En general, la nariz está un poco llena, pero de buena estructura. Mucopus pesados en ambos meatos medios. Oídos normales. Todos los dientes son extraídos y en el primer examen no se observó que no había ninguna posición anormal de la mandíbula.

La cavidad fue irrigada varias veces, con una mejoría rápida de la infección nasal. A pesar de esto, su dolor de cabeza persistía, y cuando volvió en un mes el estudio de rayos X se hizo, y el tratamiento quirúrgico de los senos se consideró. Antes de continuar, sin embargo, fue enviada a un dentista protésico, quien informó retrusión de los cóndilos en la masticación, debido a las prótesis inadecuadas. Estas fueron cambiadas, y todos los síntomas de dolor de cabeza restantes mejoraron. Todavía se aconseja operación sinusal, en vista de su grave discapacidad por la infección sinusal crónica.

Caso 11. Señor EAF, 73. Este paciente tiene antecedentes notablemente negativos, y aún así se encuentra en perfecto estado de salud. Hace poco tuvo un examen físico de rutina a fondo debido a mareos, que fueron aumentando en frecuencia y severidad. Todos los resultados son fundamentalmente negativos, él fue remitido por una laberintitis tóxica.

Él afirmó que los ataques fueron breves, suficientemente grave como para alcanzar apoyo sólo ocasionalmente. Ha habido un cierto taponamiento de oídos, y audición disminuida. Tinnitus, un crujido bajo, solamente cuando bosteza ampliamente para abrir los oídos.

Examen 15 de noviembre de 1933.Los espacios nasales están libres de la infección, buenas estructuras excepto por amplio espolón septal a la izquierda. Faringe negativa. Tímpanos normales.

Tests Fork muestran una reducción de C4 y C gross, distancia de audición reducida a 20 pies (6 metros) para ambos CV y WV, ambos oídos. No nistagmus espontáneo.

Diagnóstico: OMCC, bilateral, leve.

Existe una marcada sobremordida de sus prótesis mal ajustadas, instantáneamente siente la mandíbula más cómoda cuando descansan los molares en tres depresores linguales, igual a aproximadamente un cm de espesor.

La inflación de las trompas de Eustaquio aliviaron totalmente los ataques de mareo y procedió a sustituir las antiguas prótesis. Todos los síntomas se han mejorado con la nueva posición eficaz de la mandíbula en pocos días.



Wright (1) y más tarde Decker (2) informaron de casos que demuestran la compresión del canal cartilaginoso por retrusión habitual de los cóndilos de la mandíbula. Estos autores atribuyen la sordera en aquellos individuos a : (1) compresión de los canales externos al punto de cierre, (2) trauma a las estructuras timpánicas y la irritación desde el continuo clic y golpeteo hasta el deslizamiento de los cóndilos hacia atrás con cada cierre de la boca.

Si se aceptan estas deducciones, sería sobre la base de algún tipo de traumatismo de la estructura del laberinto o lesión del octavo par, en cuyo caso la recuperación de la audición después de corregir la función de la articulación sería muy lenta. Sus casos, así como la mayor parte de la presente serie, mejoraron rápidamente en audición a los pocos días o semanas después de la restauración de la oclusión adecuada. El carácter temporal de tal sordera parece clara. Los síntomas de mareo en los casos 1, 5, 6, 8 y 11 desaparecieron temporalmente con la primera inflación de las trompas de Eustaquio y la distancia de audición mejoró durante la prueba. El papel de la compresión de las trompas de Eustaquio y la sordera de conducción resultante era bastante evidente; y la asociación de mareo con la regulación inapropiada de la presión intratimpánica fue demostrada en varias ocasiones. Casos 5, 6 y 11 habitualmente practicaban abrir la boca como en un bostezo para aliviar el mareo y coincidiendo la sensación de oídos “taponados”.

Mirando por razones anatómicas para un efecto de tal presión, nos encontramos con una base definida para la compresión de las trompas. Una sección realizada a través de la eminencia articular cerca de la fosa glenoidea, pasa a través de la inserción del músculo esfenomeniscal al disco articular, y a través del lumen de la trompa de Eustaquio; ello abarca todas las estructuras blandas adyacentes a la trompa. Con la articulación en posición normal, el músculo pterigoideo externo está tenso, y el músculo tensor del velo del paladar bordea la trompa por la parte anterior sobre una línea casi recta. Entre éstos se encuentran sólo el tejido conjuntivo y adiposo, y posteriormente, cerrando a la trompa, son el nervio auriculotemporal y el nervio dentario inferior. Si la mandíbula es llevada hacia arriba en una posición de sobremordida marcada, la cabeza superior del músculo está relajada y un manojo de tejido blando se amontona contra la trompa. El músculo tensor del velo del paladar aparece suelto, evitando su función de retracción del paladar blando y apertura de la trompa de Eustaquio durante la deglución. Especialmente durante el acto de tragar, cuando el músculo tensor del paladar suele abrir las trompas de Eustaquio, el efecto de compresión de los tejidos sobre la trompa de la sobremordida está presente y lo evita.

La gran holgura/amplitud de la cápsula de la articulación mandibular y sus ligamentos de restricción ahora trabajan para exagerar aún más el empuje de los tejidos hacia la trompa/tubo. Con cada cierre exagerado de la mandíbula por los maseteros, el pterigoideo interno y los músculos temporales, el cóndilo es empujado hacia arriba contra o a través del menisco atrófico o perforado, o se mueve hacia atrás a la membrana timpánica y empuja hacia mesial en un lado o en el otro a través de la cápsula suelta/holgada. Esto sucede en innumerables ocasiones con cada comida, cuando el paciente retruye la mandíbula para ocluir sus prótesis mal ajustadas.

Prentiss (3) observó con amplias variaciones de adelgazamiento del menisco que las perforaciones fueron producidas en varias áreas. Su localización dependería del ángulo en el que el cóndilo era forzado contra el menisco; una presión tan desigual sigue a la pérdida unilateral de apoyo molar.

La sobremordida con atrofia de la estructura de la articulación se produce si a la vez las prótesis dentales están pobremente adaptadas y la permiten. Se desarrolla lentamente si las mismas prótesis son usadas por muchos años, y el achicamiento del hueso en las crestas dentales es marcada.

Goodfriend (5) recientemente dio informes exhaustivos sobre la sintomatología y tratamiento de las alteraciones de la articulación mandibular, con énfasis en la mecánica de reposicionamiento de la mandíbula y el establecimiento de la oclusión dental adecuada. Su análisis de noventa y un casos muestra sólo el 12 por ciento del grupo consciente de los síntomas en las articulaciones y que la mayoría de ellos buscan tratamiento para los síntomas reflejos asociados. Sordera encabeza la lista de quejas primarias, y luego vienen, por orden de frecuencia, anomalías de la mordida, defectos del habla, chasquido de las articulaciones, tinnitus y eczema de los canales del oído, deformidades faciales, piorrea, maloclusiones, y por último, el vértigo. Exámenes audiométricos se hicieron en una clínica otorrinolaringológica y estos mostraron un 13,3% de pérdida de la audición para el grupo anormal, pero no se informó sobre el tipo de sordera.

Esta importante investigación demuestra los siguientes puntos:

(A)  Que el paciente menciona sordera con mayor frecuencia como una queja primaria, vértigo pasado, y no dolor de cabeza. (Esto significa que el paciente no asocia los dos síntomas, y que el vértigo es moderado y recurrente durante un período largo de inicio. En mi grupo, casos 6 y 11 fueron referidos por internistas sospechando laberintitis tóxica.)

(B)  Que el tratamiento es buscado por la mayoría de los pacientes por dolor de cabeza y dolores referidos, en lugar de la enfermedad de las articulaciones mandibulares que resulta insospechada.

La explicación anatómica del dolor en relación con la función articular alterada es bastante simple, si se reconoce: (1) la erosión profunda del hueso de la cavidad glenoidea deja sólo una placa delgada entre los cóndilos y la duramadre, prácticamente nula (Prentiss 3). Cada cierre de la mandíbula impacta en esta área con el cóndilo, que de este modo se mueve en la fosa glenoidea, apenas separada por el hueso delgado que queda de la duramadre y su rica inervación. (2) Con algunos de los movimientos de masticación y cierres de la mandíbula, el cóndilo ejerce presión sobre o cerca del nervio auriculotemporal que pasa íntimo a la cápsula por su lado mesial y entre el cóndilo y la membrana timpánica para distribuirse sobre la región temporal.(3) Además, en el tipo de articulación patológica en que el cóndilo encaja hacia atrás sobre el disco articular, impactando y erosionando la membrana timpánica, el nervio cuerda del tímpano pasa este lugar a través del extremo medial de la cisura Glasserian (petrotimpánica). Por lo tanto, es bastante evidente que el dolor sordo puede ser de origen dural, ese dolor sobre la región temporal se origina en la irritación del nervio auriculotemporal, y que los dolores referidos en el lado de la lengua pueden atribuirse a la presión sobre el nervio cuerda del tímpano.

RESUMEN
Dolor de cabeza y síntomas del oído dependen directamente de los trastornos funcionales de la articulación mandibular que frecuentemente ocurre en los casos que muestran suficiente patología sobre los senos si no son la causa de ellos. Hay tantas razones médicas, rinológicas y oftalmológicas para el dolor de cabeza distribuido sobre los oídos, el vértex y occipital; y hay tantos cambios nasales para dar cuenta de obstrucción de la trompa de Eustaquio, que la evasión del cóndilo de la mandíbula desde la sobremordida no se considera.

Las pruebas de audición muestran un tipo leve de otitis catarral con la participación de la trompa de Eustaquio, generalmente simple obstrucción. Esto es debido a la presión sobre su pared anterior membranosa, transmitida a través de los tejidos blandos desde la relajación de los músculos pterigoideos y ligamentos esfenomandibulares asociados durante la sobremordida.

La prontitud con que mejoran los oídos parece contradecir la idea de que la condición del oído es debido a un trauma o contusión del laberinto o estructuras timpánicas desde el cóndilo de la mandíbula. Los casos de conmoción del laberinto por un golpe en la barbilla no están dentro del alcance de este documento.

Los ataques de mareos en estos casos son, obviamente, debido a los cambios en la presión intratimpánica que afectan el laberinto. El efecto es transitorio y recurrente, aliviado por la inflación de la trompa de Eustaquio, y no a la imagen que se ve en la laberintitis tóxica.

Las áreas involucradas en los casos de dolor de cabeza son típicos de dolor de cabeza de origen sinusal posterior y son fácilmente tomadas para tal. La persistencia del dolor de cabeza después de la cirugía sinusal indicada es a veces debido a patología de la articulación mandibular.

Los síntomas surgen como consecuencia de la hiperactividad de la articulación al principio, y después se añade el efecto local de una articulación patológica suelta, producida por la absorción del menisco, cóndilos y el hueso circundante.

El pronóstico en un caso determinado depende de estos factores: (a) la exactitud con que se reparan las dentaduras mitigan la presión anormal sobre la articulación; (b) la extensión de la lesión a la trompa y al cóndilo, al menisco y la cápsula articular.

La mecánica de problemas de oclusión y dentales no se incluyen aquí. Sólo se hace referencia suficiente a la anatomía de la mandíbula y la articulación para aclarar el diagnóstico de oídos o senos.


Razones anatómicas son avanzadas para dar cuenta de las condiciones anormales de la trompa de Eustaquio y para la distribución del dolor hacia el vértex, occipucio, faringe y lengua. Es posible que la patología de la articulación mandibular pueda ser un factor etiológico en la neuralgia del glosofaríngeo, la asociación de la cuerda del tímpano y los nervios auriculotemporal con el IX par ocurre a través de conexiones sensoriales del ganglio ótico. 

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